Historia de Alejandro:

Mi nombre es Alejandro y vivo en la Ciudad de Buenos Aires. Laboralmente, el año 2012 no resultó tal como lo había planeado. Comencé trabajando para una pinturería de gran renombre y al poco tiempo me informaron que se trataba de una suplencia. Mal desde el principio, ¿no? Luego de esa decepción, logré una posición en una firma de calefacción y fabricación de cocinas, también se trató de una suplencia. No hubo chances de que me efectivizaran. Llegó enero de 2013 y me encontró desempleado. Nuevamente comencé a buscar trabajo, aplicando a una variedad de avisos. El verano suele ser una oportunidad para algunos, pensé. Accedí a unas cuantas entrevistas. En algunas de ellas, los selectores me decían que había sido el elegido y que llamarían luego para ultimar detalles. Solo palabras. El teléfono nunca sonó. Casi finalizando unas mini vacaciones con mi familia, recibí un llamado de la Consultora LEX. Me ofrecían un puesto para el área administrativa de una empresa de climatización industrial. Volver a empezar, pensé. Acordé con la Consultora un encuentro para cuando volviese de viaje, ya que su postura me pareció muy considerada y elástica. Regresando, tuve un inconveniente con mi auto y me demoré dos días. Pensé que eso podría significar la pérdida de la posibilidad de mantener esa entrevista. Me comuniqué enseguida con LEX y accedieron a modificar la fecha de la entrevista. La verdad es que la experiencia fue muy buena porque no sólo sentí que me tomaban como a un postulante, sino también como a una persona, y es algo muy valorado hoy en día. La consultora demostró seriedad en todo el proceso. Incluso, recibí muy buenos consejos sobre cómo desenvolverme en la entrevista con el cliente que estaba queriendo cubrir la posición. Hoy estoy reubicado, entusiasmado con un nuevo desafío profesional. Haber participado del proceso de selección con LEX ha sido una experiencia gratificante en lo personal.

Volver.